El método de reintroducción que se empleará será el hacking, que consiste en la introducción de individuos juveniles, provenientes del programa de cría en cautividad de GREFA, en nidos o madrigueras dentro del área donde se pretende reintroducir la especie. Se utilizará este método y no otros porque el hacking incrementa notablemente la probabilidad de que los ejemplares permanezcan en el área donde han sido introducidos así como su tasa de supervivencia gracias a que se produce una familiarización de los individuos con el entorno previa a su completa autosuficiencia (GREFA, 2008).
En el caso de las especies migradoras filopátricas, como es el caso del cernícalo primilla (Falco naumanni), el hacking persigue estimular la filopatría de los ejemplares mediante la impronta de la zona de reintroducción en los individuos introducidos. Para proyectos de reintroducción del cernícalo primilla, típicamente sociable, éste método de liberación ha sido modificado creando un ambiente de colonia a través de la introducción en el hacking de ejemplares adultos: Método DEMA (Antolin P., 2001: GREFA, 2008)
Construcción del primillar Un primillar es una construcción específicamente creada para reintroducir y formar colonias de cernícalo primilla (GREFA, 2008).
En los proyectos realizados previamente por GREFA se han utilizado 3 tipos de primillares, que se diferencian únicamente en el diseño. De esos tres, el que mejores resultados ha dado ha sido el de las siguientes características: Presenta una torre central de 8,5m de altura, y un patio interior donde se alberga la jaula de aclimatación (GREFA, 2008).
Fig. 5. Primillar construido en 2002 en la Finca de Monreal (www.grefa.org)
La construcción del primillar se realizará a lo largo de 2009, previa obtención de los permisos y licencias de obra, y en base a los planos realizados por el arquitecto contratado para ello. Dicha construcción se llevará a cabo respetando el entorno, teniendo en cuenta la integración paisajística y causando el mínimo impacto posible.
El lugar donde se va a construir el primillar es suelo municipal, que ha sido cedido a GREFA para albergar la primera colonia de primilla de la zona. Los permisos han sido tramitados por la consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.
Cría en cautividad La cría comienza en los meses de febrero-marzo y termina en agosto, momento en que se inicia la invernada, durante este periodo se separan los machos y hembras que han estado emparejados durante la cría (GREFA, 2007).
El método elegido para la reproducción en cautividad de esta especie es la cría natural, que comprende dos fases: incubación natural e incubación artificial.
La cría natural consiste en el emparejamiento y fecundación natural. Una vez emparejados los animales se inicia la fase de cortejo, en la que la observación de los ejemplares es fundamental. Las puestas ocurren aproximadamente a los 15 días de iniciarse las cópulas. Ponen de 3 a 6 huevos, normalmente 4 o 5. La primera puesta se retira a los 7 días de poner el último huevo, para así poder forzar la segunda puesta. La incubación se termina artificialmente en incubadoras (GREFA, 2007).
En la sala de incubación se mantiene una ventilación adecuada, una temperatura de 20-25ºC y una humedad externa de 60% (GREFA, 2007).
Las incubadoras son automáticas. La temperatura debe oscilas entre 37 y 37,5ºC. La humedad de incubación dependerá de la pérdida de peso del huevo, pero generalmente se mantiene entre 40-50%. El volteo de los huevos en mecánico, una vez cada hora con una duración del giro de 30 segundos. La incubadora se desinfecta al iniciar y al finalizar la cría y una vez cada mes durante la cría sin huevos en el interior, con formol y permanganato potásico (GREFA, 2007).
Los huevos son marcados con un lápiz blando, medidos con un calibre y pesados antes de entrar en la incubadora. EL manejo de los huevos es mínimo. Se realiza un control de peso cada 5 días para observar la pérdida de humedad del huevo, si no pierden peso pasan a una incubadora con menos humedad. El miraje de los huevos o ‘candeling’ se realiza con cada pesada. Antes del picaje o ‘pipping’ pasan a una nacedora con una humedad relativa de 60-65%, que carece de sistema de volteo para evitar el aplastamiento accidental de los pollos recién nacidos (GREFA, 2007).
Los pollos se mantienen en otra nacedora independiente para evitar focos de contaminación, pero que se encuentra en las mismas condiciones de temperatura y humedad, hasta los 4 días, siendo alimentados a intervalos de cuatro horas con rata fresca triturada y congelada para su conservación, y posteriormente descongelada en el mismo día para su consumo. Los pollos deben pasar por una serie de nacedoras a distintas temperaturas y humedades antes de poder ser sometidos a temperatura ambiente. Así mismo se espacian los intervalos entre cebas, y se les varía la dieta, incluyendo rata triturada con pelo para favorecer la formación y expulsión de la egagrópila por parte de los pollos (GREFA, 2007).
Para este proceso se utilizan 3 incubadoras, dos de las cuales son de doble bandeja, y cinco nacedoras de distinto tamaño (GREFA, 2007).
Entre los 3 y los 9 días de edad se reintroducen los pollos en los nidos, que pueden ser los originarios o no, evitando la impronta con la especie humana. Al meter los pollos, se retira la segunda puesta que suele ser de menor tamaño que la primera. Este momento es especialmente delicado para la aceptación de los pollos por parte de los adultos. Los pollos una vez en el nido, son alimentados de forma natural por los padres hasta los 18 a 26 días, edad óptima para ser liberados por el método ‘hacking’ (GREFA, 2007).
Todos los pollos que van a ser liberados son sometidos a una exploración y revisión sanitaria y son marcados con anilla oficial y anilla de PVC (GREFA, 2007).
Fig.6. Anilla oficia de primilla. (www.primilla.org)
Colocación de parejas reproductoras como reclamo En el interior del primillar se instala, en el patio interior, una jaula con parejas de cernícalo primilla troqueladas que actuarás de reclamo. Las parejas son ejemplares adultos que ya han criado en GREFA y que además tengan las condiciones favorables para reproducirse. En dicha instalación se reproduce la metodología de cría en cautividad anteriormente explicada, posibilitando el control y manejo de los huevos y los pollos sin necesidad de acceder al interior de la jaula (GREFA, 2008).
Reintroducción de los pollos procedentes de la cría en cautividad Como ya se ha mencionado, el método elegido para la reintroducción es el ‘hacking’ o crianza campestre, que consiste en la colocación de los pollos a reintroducir en un nido artificial y a una edad en la que ya sean capaces dedesgarrar la comida, pero no de volar, entre 18 y 25 días (Sherrod et al., 1981; Pomarol et al., 2001; GREFA, 2008).Una vez soltados los pollos se les irá alimentando todos los días en sus respectivos nidos reduciendo progresivamente la cantidad de alimento asignada a cada individuo hasta que sean capaces de alimentarse por sí solos. En la dieta de la colonia se alternan pollito, ratoncillos y corazón de ternera (GREFA, 2008).
También se coloca algo de comida encima de la jaula para que los vínculos que se puedan formar entre los pollos y las parejas de reclamo se refuercen, y esta cantidad varía según avanzan los días. Al principio todo el alimento se introduce en los nidos pero con el tiempo éste se reduce a la vez que se aumenta la cantidad en la parte superior de la jaula. De esta forma se consigue que los pollos salgan de sus nidos y se refuerza el vínculo con las parejas reclamo (GREFA, 2008).
Una vez que se retira la alimentación a los pollos reintroducidos se retiran también las parejas reclamo, ya que se considera que acudir diariamente a alimentarlas supone una perturbación para el resto de la colonia.
Seguimiento Se realiza un seguimiento diario de la colonia y su alimentación hasta que los pollos son capaces de cazar. El monitoreo durará desde el mes de liberación, junio, hasta su migración, en agosto (GREFA, 2008).
En el caso de las especies migradoras filopátricas, como es el caso del cernícalo primilla (Falco naumanni), el hacking persigue estimular la filopatría de los ejemplares mediante la impronta de la zona de reintroducción en los individuos introducidos. Para proyectos de reintroducción del cernícalo primilla, típicamente sociable, éste método de liberación ha sido modificado creando un ambiente de colonia a través de la introducción en el hacking de ejemplares adultos: Método DEMA (Antolin P., 2001: GREFA, 2008)
Construcción del primillar
Un primillar es una construcción específicamente creada para reintroducir y formar colonias de cernícalo primilla (GREFA, 2008).
En los proyectos realizados previamente por GREFA se han utilizado 3 tipos de primillares, que se diferencian únicamente en el diseño. De esos tres, el que mejores resultados ha dado ha sido el de las siguientes características: Presenta una torre central de 8,5m de altura, y un patio interior donde se alberga la jaula de aclimatación (GREFA, 2008).
Fig. 5. Primillar construido en 2002 en la Finca de Monreal (www.grefa.org)
La construcción del primillar se realizará a lo largo de 2009, previa obtención de los permisos y licencias de obra, y en base a los planos realizados por el arquitecto contratado para ello. Dicha construcción se llevará a cabo respetando el entorno, teniendo en cuenta la integración paisajística y causando el mínimo impacto posible.
El lugar donde se va a construir el primillar es suelo municipal, que ha sido cedido a GREFA para albergar la primera colonia de primilla de la zona. Los permisos han sido tramitados por la consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.
Cría en cautividad
La cría comienza en los meses de febrero-marzo y termina en agosto, momento en que se inicia la invernada, durante este periodo se separan los machos y hembras que han estado emparejados durante la cría (GREFA, 2007).
El método elegido para la reproducción en cautividad de esta especie es la cría natural, que comprende dos fases: incubación natural e incubación artificial.
La cría natural consiste en el emparejamiento y fecundación natural. Una vez emparejados los animales se inicia la fase de cortejo, en la que la observación de los ejemplares es fundamental. Las puestas ocurren aproximadamente a los 15 días de iniciarse las cópulas. Ponen de 3 a 6 huevos, normalmente 4 o 5. La primera puesta se retira a los 7 días de poner el último huevo, para así poder forzar la segunda puesta. La incubación se termina artificialmente en incubadoras (GREFA, 2007).
En la sala de incubación se mantiene una ventilación adecuada, una temperatura de 20-25ºC y una humedad externa de 60% (GREFA, 2007).
Las incubadoras son automáticas. La temperatura debe oscilas entre 37 y 37,5ºC. La humedad de incubación dependerá de la pérdida de peso del huevo, pero generalmente se mantiene entre 40-50%. El volteo de los huevos en mecánico, una vez cada hora con una duración del giro de 30 segundos. La incubadora se desinfecta al iniciar y al finalizar la cría y una vez cada mes durante la cría sin huevos en el interior, con formol y permanganato potásico (GREFA, 2007).
Los huevos son marcados con un lápiz blando, medidos con un calibre y pesados antes de entrar en la incubadora. EL manejo de los huevos es mínimo. Se realiza un control de peso cada 5 días para observar la pérdida de humedad del huevo, si no pierden peso pasan a una incubadora con menos humedad. El miraje de los huevos o ‘candeling’ se realiza con cada pesada. Antes del picaje o ‘pipping’ pasan a una nacedora con una humedad relativa de 60-65%, que carece de sistema de volteo para evitar el aplastamiento accidental de los pollos recién nacidos (GREFA, 2007).
Los pollos se mantienen en otra nacedora independiente para evitar focos de contaminación, pero que se encuentra en las mismas condiciones de temperatura y humedad, hasta los 4 días, siendo alimentados a intervalos de cuatro horas con rata fresca triturada y congelada para su conservación, y posteriormente descongelada en el mismo día para su consumo. Los pollos deben pasar por una serie de nacedoras a distintas temperaturas y humedades antes de poder ser sometidos a temperatura ambiente. Así mismo se espacian los intervalos entre cebas, y se les varía la dieta, incluyendo rata triturada con pelo para favorecer la formación y expulsión de la egagrópila por parte de los pollos (GREFA, 2007).
Para este proceso se utilizan 3 incubadoras, dos de las cuales son de doble bandeja, y cinco nacedoras de distinto tamaño (GREFA, 2007).
Entre los 3 y los 9 días de edad se reintroducen los pollos en los nidos, que pueden ser los originarios o no, evitando la impronta con la especie humana. Al meter los pollos, se retira la segunda puesta que suele ser de menor tamaño que la primera. Este momento es especialmente delicado para la aceptación de los pollos por parte de los adultos. Los pollos una vez en el nido, son alimentados de forma natural por los padres hasta los 18 a 26 días, edad óptima para ser liberados por el método ‘hacking’ (GREFA, 2007).
Todos los pollos que van a ser liberados son sometidos a una exploración y revisión sanitaria y son marcados con anilla oficial y anilla de PVC (GREFA, 2007).
Fig.6. Anilla oficia de primilla. (www.primilla.org)
Colocación de parejas reproductoras como reclamo
En el interior del primillar se instala, en el patio interior, una jaula con parejas de cernícalo primilla troqueladas que actuarás de reclamo. Las parejas son ejemplares adultos que ya han criado en GREFA y que además tengan las condiciones favorables para reproducirse. En dicha instalación se reproduce la metodología de cría en cautividad anteriormente explicada, posibilitando el control y manejo de los huevos y los pollos sin necesidad de acceder al interior de la jaula (GREFA, 2008).
Reintroducción de los pollos procedentes de la cría en cautividad
Como ya se ha mencionado, el método elegido para la reintroducción es el ‘hacking’ o crianza campestre, que consiste en la colocación de los pollos a reintroducir en un nido artificial y a una edad en la que ya sean capaces de desgarrar la comida, pero no de volar, entre 18 y 25 días (Sherrod et al., 1981; Pomarol et al., 2001; GREFA, 2008). Una vez soltados los pollos se les irá alimentando todos los días en sus respectivos nidos reduciendo progresivamente la cantidad de alimento asignada a cada individuo hasta que sean capaces de alimentarse por sí solos. En la dieta de la colonia se alternan pollito, ratoncillos y corazón de ternera (GREFA, 2008).
También se coloca algo de comida encima de la jaula para que los vínculos que se puedan formar entre los pollos y las parejas de reclamo se refuercen, y esta cantidad varía según avanzan los días. Al principio todo el alimento se introduce en los nidos pero con el tiempo éste se reduce a la vez que se aumenta la cantidad en la parte superior de la jaula. De esta forma se consigue que los pollos salgan de sus nidos y se refuerza el vínculo con las parejas reclamo (GREFA, 2008).
Una vez que se retira la alimentación a los pollos reintroducidos se retiran también las parejas reclamo, ya que se considera que acudir diariamente a alimentarlas supone una perturbación para el resto de la colonia.
Seguimiento
Se realiza un seguimiento diario de la colonia y su alimentación hasta que los pollos son capaces de cazar. El monitoreo durará desde el mes de liberación, junio, hasta su migración, en agosto (GREFA, 2008).